La razón del creacionismo

20 Octubre 2009 Dani GL 15 comentarios

cosmosSoy cristiano. Creo en el poder de Dios, y en la autoridad literal de la Biblia. Pero soy racional, y es cierto que todo apunta a que hay evolución. Tengo un dilema, y es que la Biblia no se equivoca, pero la ciencia tampoco.

Ya se lo que ocurre. Es todo producto del infinito poder de Dios, claro.

Dios es tan poderoso, poderoso, poderoso, pues así es su concepto de Dios, que creó el universo hace 6 mil años, en 6 días literales de 24 horas literales, y lo hizo de tal forma, que parece, nos parece, como humanos científicos que no conocemos la Verdad excepto si la vemos en la Biblia y sobre todo en el Génesis 1, porque es el pasaje más importante del cristianismo, y de toda la humanidad, incluso más que el de la resurrección de Cristo, repito nos parece que hay evolución y que la Tierra tiene millones y millones de años.

Es obvio. Dios creó la Tierra hace 6 mil años, y puso todas las estrellas, galaxias, el Sol, planetas, Luna, y la Tierra, con todos sus estratos, fósiles, rocas, sedimentación… lo puso todo, pues en su infinito poder puede hacerlo, para que nos confundamos y creamos que hay evolución, y sólo por medio de creer en el relato Bíblico de la Creación, podamos conocer la Verdad. Es su gran poder, por definición de lo que es, Dios, que esto fue así. Por eso todo apunta a que hay evolución, pero la Tierra fue creada hace 6 mil días. Es racional, muy racional, y también insultante, pero a falta de pan, buenas son galletas, y en casa de herrero, cuchillo de palo.

¿Sí o no, hermanos cristianos racionales, creyentes, y fundamentalistas?

Yo no quiero ser como…

15 Octubre 2009 Dani GL Deja un comentario

Debido a la gran afluencia de fundamentalistas y su capacidad de “profetizar” y “condenar” al mundo, en contra de lo que dicen las Escrituras, en contra de lo que ellos mismos predican, en contra de una ética social aceptable, en contra de la propia ética que ellos dicen encontrar en la Biblia, y en contra de una lógica cuerda y fuera de locura, viendo además que el cristianismo está siendo afectado por muchos influyentes de este movimiento, he dado de alta una nueva página estática poniendo ejemplos del cristianismo con el cual no estoy de acuerdo.

Admite comentarios.

Categorías:Reflexión

Una respetada traductora de la Biblia señala una mala traducción sobre la creación de la Tierra

14 Octubre 2009 Dani GL 4 comentarios

earth_1489714cUn artículo publicado en el diario británico Telegraph da lugar a una controvertida versión de la Biblia en manos de una respetada traductora del Antiguo Testamento.

La profesora Ellen van Wolde, una respetada erudita y traductora del Antiguo Testamento, sostiene que la primera frase del Génesis que dice “En el principio creó Dios los cielos y la Tierra” no es una traducción fiel del texto hebreo. Ella después de haber llevado a cabo un análisis concienzudo, sugiere que los grandes escritores del libro no pretendían sugerir que Dios creó el mundo – La Tierra ya estaba allí cuando El creó los seres humanos y los animales.

La profesora Van Wolde, de 54 años, que presentará su tesis sobre el tema en la Universidad de Radboud en Holanda, donde investiga, dijo que había vuelto a analizar el texto hebreo original y lo puso en el contexto de la Biblia como un todo, y en el contexto de otras historias de la creación de la antigua Mesopotamia. Ella dijo que finalmente llegó a la conclusión de que el verbo hebreo bara, que se utiliza en la primera frase del libro del Génesis, no significa crear sino especialmente separar. La primera frase debería decir “En el principio Dios separó el cielo y la Tierra”. Según la tradición judeo-cristiana, Dios creó la Tierra de la nada.

La profesora Van Wolde, que trabajó con el académico y novelista italiano Umberto Eco, dijo que en su nuevo análisis demostraba que en el principio de la Biblia no representaba el principio del tiempo, sino el comienzo de una narración.

Ella comentó: “Con ello no quiero decir que Dios no creó a los seres humanos y a los animales, lo que no creo fue la Tierra.” Ella escribe en su tesis que la nueva traducción se ajusta perfectamente a los textos antiguos. Según se desprende de la correcta traducción, lo que existía era agua en la que vivían monstruos, y que la Tierra era completamente oscura. “Existían monstruos marinos. Dios creó algunas cosas, pero no el Cielo y la Tierra. La idea usual de crear fuera de la nada, Creatio ex nihilo, es un gran malentendido”.

Dios vino después y de hecho la tierra era habitable, separó el agua de la tierra y trajo la luz en la oscuridad. Dijo que era consciente de que sus conclusiones va a ser la chispa que encienda “un debate serio”, ya que sus hallazgos no sólo son nuevos, sino que también toca los corazones de muchas personas religiosas. La profesora Van Wolde agregó: “La visión tradicional de Dios, como Creador como es conocida hasta ahora es insostenible”.

Fuente original: Diario Telegraph

Ahora yo, comento:

Esto mismo es lo que ocurre cuando se tiene como fuente de veracidad científica el texto bíblico. Es decir, que nuestra respetada traductora diga [el periódico en cuestión diga que esta traductora señala a] que Dios no creó la Tierra pero sí las especies que existen en ella, por lo que dice el Génesis 1 [y la gente lo tome como una amenaza a la fe], demuestra la poca conciencia cultural que hay en el mundo cristiano. ¿Esque ella no se da cuenta de que el relato de la creación, independientemente de que fuese “separar” o “crear” el término adecuado, es producto de una ciencia antigua? Si bien es el comienzo de un relato, la Biblia no habría indicado si Dios creó o no a la Tierra.

¿Qué harán todos los cristianos y judíos, si ahora todas las sociedades bíblicas afirman lo mismo que nuestra respetada traductora?

Categorías:Noticias

Consideraciones sobre el Diseño Inteligente

12 Octubre 2009 Dani GL 14 comentarios

Vengo ya un tiempo leyendo varios blogs cristianos hablando sobre el origen del universo, la diversidad de especies, y esos temas que tanto nos traen de cabeza cuando nos ponemos a debatir y alguien que no sabe debatir comienza a dar ‘bibliazos’ a todos los cristianos evolucionistas, o que simplemente no pensamos igual que ellos que creen en la literalidad del Génesis 1, y no precisamente bibliazos para defender la creación según ese relato, sino en materia teológica de doctrinas salvíficas, cristológicas, y demás, que no vienen a cuento, condenándo a cualquiera que no otorgue literalidad científica a dicho relato.

Más allá de la propia curiosidad de esta lamentable actitud, no está de más tener en cuenta ciertos aspectos cuando hablamos de algunas cosas en estos debates tan incansables como irracionales. Y digo irracionales, por la sencilla razón de que el debate, en muy pocas ocasiones usa la via del diálogo, sino que en su mayoría se debe aceptar porque sí una postura, que concretamente es (1) la Creacionista (o eso o a la hoguera), o bien (2) la del Diseño Inteligente, pues debatir con defensores del Diseño Inteligente obvia el debate en pos de una retórica que no aporta ninguna prueba ni evidencia.

Pero, como he dicho, ante cualquiera de estas posturas se debe tener en cuenta ciertos aspectos. Eso sí, si vienes a este blog con una postura definida, antes de ponerte a criticar, se agradecería que leyeras el artículo completo.

En cuanto al creacionismo:

1. Lo primero a tener en cuenta es que quien lo defiende, no defiende que Dios creara todo el universo y punto. No, defender el creacionismo implica defender el relato bíblico del Génesis 1 de forma literal. Esto no es racional, puesto que está demostrado científicamente que el proceso de creación explicado en los versículos bíblicos no es científicamente correcto, aunque se puede aceptar que sí tenga parte de la ciencia o creencia de aquella época.  El problema de éste relato comienza con el primer versículo. Si éste dijera “En el principio Dios creó de la nada el universo“, sería muy diferente. Pero el versículo dice que Dios “En principio creó los cielos y la Tierra“, y la propia datación de la Biblia (6 mil años, o las nuevas teorías de genealogías incompletas, 15 mil años) no concordaría con la datación astrofísica de estrellas que lucen (o quien sabe si ya dejaron de lucir, pero aun nos llega la luz) desde hace millones y millones de años.

2. Aducir que no fueron 24 días literales, pero que el proceso es correcto, es también irracional. El relato demuestra que su escritor creía en que primero fue creada la Tierra, la cual estaba envuelta en oscuridad, y después creó la luz. Luz que hoy sabemos que viene gracias a la cercanía del planeta con el Sol, el cual tuvo que formarse primero para permitir a la Tierra orbitar en ella. El relato también demuestra que el escritor creía en la existencia de un mar por encima del cielo, a lo que llama expansión. Ese mar estaría por encima del cielo, y el que estaba debajo, lo haría “juntarse para descubrir lo seco”, expansión en la que pondría lumbreras (los astros) para diferenciar el día de la noche, y que además sean útiles para guiar en las estaciones; relato que concuerda con antiguas creencias populares relacionadas con que la Tierra era plana, y que el techo era un mar, y que entre la Tierra y ese mar habia una capa de ángeles o espíritus que observaban desde lo alto, y que eran útiles para guiarse y dar mensajes (astrología y astronomía de la época). Las Torres de Babel son un ejemplo más de esta creencia en aquella época. Por otro lado, está demostrado ya que la luz de dichas lumbreras no separan el día de la noche, sino que ambas cosas son producto de la iluminación que otorga el sol sobre la Tierra, sobre otros planetas, sobre la luna, dando lugar a que se pueda ver dicha iluminación sobre otros astros y la de otros astros luminosos cuando el Sol no ilumina una parte de la Tierra (¡porque, sorprendenetemente, ésta no es plana! es esférica, e incluso algo achatada en los polos!).

3. Defender el creacionismo, pues, implica creer que el relato es cierto, y por tanto, no entra en el debate de la ciencia. No hay ciencia alguna en el relato de la creación que a día de hoy pueda aportar una sola prueba que refute actualmente teorías como la de la gravedad, la orbitación, el descubrimiento de las galaxias, etc. Por tanto… sería de agradecer que todo aquél que defiende el creacionismo, se abstenga de debates científicos sobre el origen del universo, pues ya he dicho, que el relato carece de toda coherencia científica.

En cuanto a la Teoría de la Evolución

Tanto para creacionistas como para evolucionistas, decir que la evolución es una explicación científica, la mejor hasta la fecha, para explicar la diversidad de especies desde que existe un microorganismo celular capaz de auto-replicarse o auto-reproducirse. Es decir:

1. La Teoría de la evolución, no explica el cómo surgió el primer organismo vivo (primer organismo capaz de auto-replicarse)

2. La Teoría de la evolución no entra en si existe o no existe Dios, por tanto, no forma parte del debate teológico ni atenta contra la existencia del mismo. Todo científico es consciente de que no se puede abordar nada sobrenatural desde el punto de vista empírico.

3. Creer que Dios no existe no es una excusa científica, ni tiene base científica, es una cuestión de fe, al igual que creer que sí existe.

4. La Teoría de la evolución tiene algunos flecos, sobre todo en cuanto a las pruebas indirectas se refiere, pero la evolución es evidente.

5. No existe diferencia entre Micro evolución y Macro evolución, esto son términos usados por los defensores creacionistas y algunos del Diseño Inteligente para defender sus posturas, sin aportar prueba alguna. La Evolución es evolución, y nunca intentó separarse. Para separarlo, hay que aportar pruebas.

Más que nada, para apaciguar algunos fantasmas que hay entre los cristianos y algunos cientificos ateos.

En cuanto al Diseño Inteligente

He dejado el Diseño Inteligente para el final, porque de algún modo u otro se intenta posicionar entre la ciencia y el creacionismo, siempre por parte de creyentes cristianos que no están documentados sobre el tema.

A considerar:

1. Creer en el Diseño Inteligente no es creer que Dios creó todo, fuere como fuere. Creer en que existe un diseñador inteligente según los postulados de éste movimiento va mucho más allá, es decir, que cada especie ha sido diseñada por un motivo, un propósito, bajo el criterio del diseñador, cosa que se ve en la inteligencia del ADN. Que cada especie es diferente, que no tienen un antecesor común. La Teoría de la evolución defiende que sí existe dicho antecesor, demuestra que existen códigos genéticos que, por un solo cromosoma unido o separado, se diferencian especies como la de un chimpancé o un humano.

2. La defensa ferviente del creacionismo con el Diseño Inteligente no tiene cabida a la hora de dar validez literal a la Biblia. El Diseño inteligente es científico en el aspecto de creación de los astros, no en el de la diversidad de especies. Además, el Diseño Inteligente no defiende una Tierra Joven, por tanto, no es una explicación que apoye la literalidad de la Biblia.

3. La defensa ferviente del Diseño Inteligente por parte de los cristianos no tiene por qué validar el cristianismo. Quiero decir, que aunque se demostrara que las diferentes especies fueron creadas por un diseñador, éste, ni en los postulados del Diseño Inteligente ni en la propia lógica, no tiene por qué ser el Dios de la Biblia. Ni el de la Biblia, ni el del Corán, ni ninguno de los que “conocemos”.

4. Que el diseñador, según los postulados, tampoco tiene por qué ser Dios. Tan sólo diseñador, ni gobernante, ni soberano.

Consideraciones generales

1. Si se busca que sea Dios, no estamos defendiendo el Diseño Inteligente, sino “adaptando” el Diseño Inteligente a nuestras creencias religiosas.

2. Si esas creencias religiosas se fundamentan en la Biblia, y se sigue el Diseño Inteligente, no entra a debate el defender Tierra Joven o Creacionismo. Cualquiera que defienda las tres cosas, no sabe lo que cree, y sólo tiene una cruzada contra la Evolución porque cree, sin saber que no es así, que la Evolución atenta contra la existencia de Dios.

3. Se puede creer en la existencia de Dios y asumir que existe evolución.

La doctrina de la Expiación (II)

15 Septiembre 2009 Dani GL 14 comentarios

Al escribir el primer artículo (que es recomendable leer), hablé de la conveniencia (y añado, necesidad) de estudiar el fundamento bíblico y judío sobre la expiación. Dicho fundamento se encuentra, como dije, en la gran cantidad de referencias que llevaron a identificar a Jesús como el Mesías de los Judíos, el Cristo, Señor y Salvador del mundo.

El texto base de esta doctrina se encuentra en Levítico 16, donde se describe el ritual que el sumo sacerdote tenía que realizar para purificar al pueblo entero, y el cual habría cumplimentado Cristo una vez para siempre (Heb 7:27, 9:12). Dicho ritual era necesario hacer una vez al año (Lv 16:34), y es diferente que las ofrendas por expiación que individualmente debía hacer cualquiera que hubiera cometido una falta sobre la ley (Lv. 5:14 – 6:29).

Por tanto, cabe destacar que la ley expiatoria marcaba dos rituales sacrificiales:

  1. El primero era la ofrenda individual que el pecador debía realizar para recibir el perdón (Lv. 5:14-16; 5:17-19; 6:2-7), ofrenda que recibiría un sacerdote (levita) y juzgaría si suficiente o no.
  2. El segundo, era el ritual (Lv. 16) cuya responsabilidad caía en el sumo sacerdote para restaurar la relación del pueblo, con Dios (Lv. 23:26-30), y éste fuera limpio de todos los pecados que hubieran cometido (Lv 16:30).

Abordando el ritual expiatorio individual

No podemos evitar fijarnos en que los pasajes anteriores están llenos de ofrendas que habían de realizarse a Dios por diferentes motivos. En el primer dicho de “Yahveh a Moisés para los hijos de Israel” que registra este libro, queda marcada la dinámica de los rituales. Cualquier ofrenda que se había de hacer a Dios, ésta sería de holocausto (es decir, quemado con fuego en el altar para que el humo subiera( Lv 1:9)) vacuno o de rebaño. Tanto si era uno u otro, había de ser un macho sin defecto. Había ciertas diferencias rituales, mas uno se ve cláramente que era usado para expiación (vacuno, c.f. Lv 1:4), mientras que el otro no.

La diferencia del ritual, además del lugar donde se iban a ofrecer (leer el pasaje), estaba en que en el primero, el que sería para expiación, el pecador debía colocar sus manos sobre la cabeza del becerro nada más fuera subido al altar, como comienzo del ritual.  Por lo demás, ambos debían ser degollados, y su sangre ofrecida por todos los lados del altar (Lv. 1:5 y 11). Vemos pues que en el ritual sacrificial de la expiación se incluye un factor humano más (el poner las manos sobre la cabeza del becerro, haciéndose partícipe el pecador de dicho sacrificio) que lo que es la propia ofrenda del becerro, siendo así la ofrenda su propia vida.

Pero es curioso ver, que la ley levítica requería que se hicieran sacrificios no sólo por la expiación. Si bien Jesús vino a cumplir la Ley, ésta únicamente tuvo que ser la “ley expiatoria”, ya que el resto de sacrificios y ofrendas, al menos en su sentido original y como viene escrito en Levítico, no fue realizado por él. El sacrificio de Jesús separaría lo que Dios hace, de lo que la humanidad debía hacer.

¿Sacrificios diversos en la Ley judía?

Lo cierto es que la ley Levítica instauraba un orden de ofrendas y sacrificial, que venía practicándose como muestra la Biblia en diversos pasajes.

La primera ofrenda de este tipo que podemos ver, es en Génesis 4. Caín y Abel llevaron su ofrenda a Dios, y según podemos leer en Hebreos 11:4 (aunque el pasaje original de Génesis no lo deja claro), la fe de Abel habría sido la que hizo agradar a Dios. Una lectura diferente podría mostrar el agrado de la deidad ante la ofrenda de un carnero para un holocausto, mas no la de fruto de árbol, pero igualmente es algo que el pasaje en sí no deja claro.

El segundo ritual de este tipo, lo encontramos en Génesis 15. Abram, aun siendo caldeo, responde ante la promesa de un hijo con una ceremonia propia de su cultura, partiendo por la mitad los animales a ser ofrecidos como símbolo de la suerte que correrían los “contratistas” del pacto, en caso de romperlo. En este sentido, cabe destacar que los palominos no fueron partidos por la mitad, ni derramada su sangre.

La tercera ofrenda de este tipo, es una de las más importantes en la historia del judaismo, y también para el cristianismo. Es la ofrenda de Abraham, en detrimento de su propio primogénito (Gn. 22). Si leemos Josue 24:2, podemos ver que los Caldeos (pueblo ancestral de Abraham) servían “a dioses extraños” que como era costumbre contemporanea, también pedían sacrificios de holocausto. Y no era de extrañar que muchos de esos dioses se contentasen con el sacrificio del primogénito.  Abraham rompe definitivamente con sus culturas negandose a complacer a dicho dios, y sacrificando el cordero que Yahve le provee. El pacto se ratifica, en lo que sería los primeros pasos del pueblo Judío, como tal, como pueblo, raza. Este pacto, además, tiene significado diferente para el judaismo y para el cristianismo. Mientras los primeros enfocan la formación del pueblo como simiente y descendencia, nación soberana que traerá la luz (la salvación viene de los judíos), los segundos enfatizan que esa simiente es Jesucristo, en quien serán benditas todas las naciones.

Es pues, el holocausto de un carnero la ofrenda escogida para agradar a Dios. Y entre ellas, la ofrenda expiatoria individual es un holocausto común a cualquier otro sacrificio de las culturas cercanas. Por tanto, todas estas ofrendas están impregnadas de rasgos culturales. La diferencia notable entre la expiación judía del resto estaba en el sacrificio que se hacía el día de la expiación.

Mary Douglas (c.f. El levítico como literatura, Ed Gedisa, 2006, pp 273-274) escribe:

Sin leer el libro por completo [refiriendose al Génesis] resulta dificil interpretar los ritos de expiación que asimilan el leproso purificado con el sacerdote ordenado, o el sacrificio de un ave o una oveja con la liberación del segundo. El lugar de enseñanza de la justicia de Dios ha demostrado ser capital, La impureza y el pecado que en muchas interpretaciones del libro ocupaban el primer plano, se han instalado ahora en un lugar relativamente menor. Es posible, pues, hacer una nueva lectura de la ceremonia del chivo expiatorio. En los ritos de chivo expiatorio de otros lugares en Grecia, por ejemplo, el animal, o la persona, recibe un trato duro o incluso se le da la muerte. Sin embargo, es necesario subrayar con toda claridad que en el caso del Levítico no se comete ningún tipo de violencia contra el chivo expiatorio.

Y es que, enfocando la pena capital por el pecado, no se llega a captar la notable diferencia del sacrificio expiatorio que hay en la ley judía.  De igual modo, hay dos sacrificios que son diferentes, éste es uno, y las aves expiatorias por la lepra el otro (Lv 14:6-7), que tienen cierto paralelismo.

Analizando el Sacrificio por la expiación (Lv. 16)

Tras ver que la ley levítica,  aquella que regulaba el culto a Dios, estaba impregnada de ofrendas sacrificiales, leemos (Lv 16:3) que para este día de expiación, Aarón debía traer al santuario con un becerro para la expiación, y un carnero para el holocausto. Si tenemos en cuenta que la ofrenda expiatoria individual era un solo carnero, Aarón debia presentar dos para él. Después, (Lv 16:5)  de la congregación (el pueblo), debía coger dos machos cabriós para la expiación y un carnero para el holocausto. Primero Aaron debía ofrecer su propia expiación degollando el becerro, tal y como exigía la ofrenda individual que ya hemos explicado. Después, echaría las suertes sobre los becerros de la congregación. El que fuera destinado a Yahvé, se ofrecería en sacrificio, para purificar el santuario y el altar con la sangre derramada de dicho animal. Una vez fuese purificado el sacerdote y el altar, el animal que fuera destinado a “Azazel” (se cree, Satanás), sería liberado en el desierto tras imponer Aarón sus manos y confesar todos los pecados del pueblo. Esta acción, similar a la explicada en Levítico 1:4, tiene un significado diferente.

Mary Douglas (Ibid, p. 274) nos vuelve a iluminar:

Al leer el proceso de la ceremonia, vemos que Aarón ha sido lavado y ataviado, y que está provisto con un novillo, dos machos cabríos, y un carnero. Luego se advierte que uno de los dos machos cabríos no será sacrificado, sino liberado. Se ha supuesto popularmente que ese carnero está destinado a sufrir una suerte desdichada. Es cierto que carga con los pecados del pueblo, y que se los lleva con él, Sin embargo, en ninguna parte se dice que el macho cabrío destinado a irse con Azazel al desierto está por eso condenado a muerte o al menos, a sufrir humillaciones y desprecios. En la cultura de la Biblia, el desierto no siempre es un mal lugar donde estar. La interpretación estándarno coincide en absoluto con la bondadosa teología, con la interpretación moderada de la impureza, con la desviación de las acusaciones, con la preocupación y el cuidado con que se trata la vida animal. Esa interpretación pasa por alto la relación que los ritos del Levítico mantienen entre sí, ni la relación que mantienen con los temas principales del Pentateuco. Si se tiene en cuenta hasta qué punto este capítulo depende de lo que ha ocurrido antes, y si recordamos que el estilo de escritura arcaico coloca una analogía sobre otra en una escala de importancia ascendente, resulta evidente que el modelo para el chivo expiatorio ya ha sido previsto con anterioridad.

Leamos de nuevo: Aarón lleva dos machos cabríos y echa suertes para decidir su destino. Sus destinos son desiguales, ya que el macho cabrío destinado al Señor será sacrificado como ofrenda por el pecado, y el otro será enviado con vida al desierto. No es descabellado suponer, por tanto, que los dos machos cabríos, [...] establecen un paralelismo con los dos pares de aves que reciben el mismo trato en los ritos de purificación de la lepra. [...] Toda la operación de ungido de un solo lado se repite con el aceite (Lv 14:18). Todo esto ya tiene de precedente el capítulo 8.

Lo que Mary intenta decir es (1)  que más allá que el destino que tiene el macho cabrió que es liberado, existe un continuo paralelismo con otros pasajes como el del leproso y el sacerdote consagrado, que además incluye una enseñanza de diferentes estamentos o grados de purificación. Por otro lado (2) el paralelismo de estas leyes con el relato bíblico continuo, a poner como ejemplos,  (a) el caso de Isaac e Ismael, en el que Isaac acepta todas las leyes y normas de la alianza e Ismael, al cual se le deja ir en libertad; (b) la parábola del hijo pródigo; (c) Jacob y Esaú, donde Jacob se ve obligado a cumplir con las restricciones, y Esaú, libre, prospera.

Por tanto, el destino de cada macho cabrío destinado para la expiación se decide por azar.Uno de los machos, además, tiene totalmente un futuro incierto, pero es algo que a la congregación de los hijos de Israel no le importa ni le incumbe, pues su futuro, su destino, está ahora en manos de Dios.

Las preguntas surgen, ¿de qué manera es paralelo el sacrificio de Jesús con el ritual del día de la expiación? Si, como cordero provisto por Dios, su sangre purifica “el santuario, el altar”, y de igual modo purifica a cada persona que sea “rociada” con su sangre, ¿cuál es el papel del macho cabrío que queda vivo?

Aunque creo necesario continuar con este estudio, y profundizar en el papel de la sangre para buscar un enfoque equilibrado, paralelamente ¿es la resurrección de Jesús la que carga con los pecados, como el macho cabrío que se dirige al desierto?

¿Teología de la Prosperidad?

8 Septiembre 2009 Dani GL 15 comentarios

Hoy he recibido el siguiente e-mail, de esos que circulan, que me ha llamado mucho la atención. Leedlo atentamente

¿CONOCIAS ESTOS HECHOS?
SEGURO NO LO SABIAS HASTA AHORA

¡La muerte es cierta, pero la Biblia habla sobre la
muerte intempestiva! Haz una reflexión personal sobre esto…..
Muy interesante, lee hasta el final…..

Escrito en la Biblia (Galatas 6:7):
No se engañe; De Dios no se burla:
en absoluto lo que un hombre ha sembrado, eso debe él
recoger.
Aquí estan algunos hombres y mujeres
que se burlaron de Dios:

John Lennon (Cantante):

Algunos años antes, durante su entrevista con una revista americana, él dijo:
‘La Cristiandad acabará, desaparecerá.Yo no tengo que discutir sobre eso. Yo estoy seguro. Jesús era
ok, pero sus asuntos eran demasiado simples. Hoy nosotros somos más famosos que Él’ (1966)..
Lennon, después de decir que el Beatles eran más famosos que Jesucristo, le dispararon seis veces.

Tancredo Neves
(Presidente de Brazil):

Durante la campaña Presidencial, él dijo que si consiguiera 500,000 votos de su fiesta, ni Dios lo quitaría de la Presidencia. Efectivamente él consiguió los votos, pero se enfermó un día antes de ser hecho Presidente, y murió..

Cazuza

(el compositor brasileño Bi-sexual, cantante y poeta):
Durante una muestra en Canecio (Río de Janeiro), mientras fumaba su
cigarro, él resopló fuera algún humo en el aire y dijo: ‘Dios esto es para ti.’
Él se murió a la edad de 32 de SIDA de una manera horrible.

El hombre que construyó el Titánic

Después de la construcción del Titanic, un reportero le preguntó cuan seguro sería.
Con un tono irónico él dijo: ‘Ni Dios puede hundirlo’
El resultado:Todos saben lo que pasó al Titánic.

Marilyn Monroe (Actriz)

Billy Graham la visitó durante una presentación de un show.
Él dijo que el Espíritu de Dios le había enviado a predicarle a ella.
Después de oír lo que el Predicador tenía que decir, ella dijo:
‘Yo no necesito a su Jesús.’
Una semana después, muerió en su departamento

Bon Scott(Cantante)

El ex-vocalista del AC/DC. En una de sus canciones de 1979, él cantó:
No me detenga, yo estoy bajando todo el camino, bajando por la carretera al infierno’.
El 19 de febrero de 1980, encontraron a Bon Scott, ahogado por su propio vómito.

Campinas (EN 2005)

En Campinas, Brasil, un grupo de amigos borrachos, fue a recoger a una amiga…..
La madre la acompañó al automóvil y estaba tan angustiada
sobre la embriaguez de sus amigos y le dijo a la hija , sosteniendo su
mano, ya sentada en el automóvil:
‘Mi hija, Vaya Con Dios y permita que Él la Proteja..
Ella respondió: ‘Sólo Si Él (Dios) viaja en el maletero, porque aqui
dentro ya está Lleno ‘
Horas después, en las noticias dijeron que hubo un
fatal accidente, todos habían muerto, el automóvil no podría
reconocerse, pero sorprendentemente, el maletero estaba
intacto.

La policía dijo que de ninguna manera el maletero
podría permanecer intacto, se sorprendieron ya que dentro del maletero habia
una canasta de huevos y ninguno estaba roto.

Christine Hewitt (Periodista jamaiquina y animadora)

dijo:
La Biblia (la Palabra de Dios) fue el peor libro escrito en la vida.
En junio del 2006 ella murió quemada imposible de ser reconocida en su
carro
*****************************************
Muchas personas famosas se han olvidado que no hay ningún
otro nombre al que se dio tanta autoridad como el nombre de
Jesús.
Muchos se han muerto, pero sólo Jesús se murió y subió de
nuevo, y él está vivo.

P/D Si fuera un chiste, lo enviarias a todos tus contactos. ¿tendrás valor para enviar esto?.
Yo he hecho mi parte, Jesús dijo
‘Si tu te avergüenzas de mí, Yo también me avergonzaré de ti ante mi padre.’
Simplemente ¡repita esta oración y vea cómo Dios actua!!

‘Señor, yo te amo y te necesito, entra en mi corazón, y bendiceme a mi,
mi familia, mi casa, y mis amigos, en el nombre de Jesús. Amén.’

La vida no se mide por el número de respiraciones, sino por los momentos que se llevan nuestra respiración.

DIOS ME PIDIO QUE TE DIJERA
Que todo irá bien contigo a partir de ahora. Tú has sido destinado para ser una persona exitosa y lograrás todos tus objetivos.

En los días que quedan de este año se disiparán todas tus agonías y llegará la victoria.
Esta mañana llamé a la puerta del cielo y DIOS me preguntó… ‘Hijo, ¿qué puedo hacer por tí?’
Respondí: ‘Padre, por favor protege y bendice a la persona que está leyendo este mensaje’.
DIOS sonrió y contestó: ‘Petición concedida’
Léelo en voz baja:

Señor Jesús: ‘Perdona mis errores.
te amo mucho,
te necesito siempre,
estás en lo más profundo de mi corazón,
cubre con tu sangre preciosa, a mi familia,
mi casa, mi hogar, mi empleo, mis finanzas,
mis sueños, mis proyectos y a mis amigos’.
Pasa esta oración a 7 personas (mínimo), excepto a mí.
Recibirás un milagro mañana. No lo ignores.
Yo lo envié a más de 10…

Ni qué decir acerca de estos correos que sólo pretenden hacer spam, el contenido es muy llamativo y más cuando se reenvía y reenvía por la gente después de leerlo, gente que es creyente (porque los conoces).

Mis preguntas a esto es, ¿dónde está el conocimiento de las escrituras por parte de quien redacta el mail, como por parte de quien lo reenvía? ¿donde está la búsqueda y corroboración de estas “verdades” divinas? ¿Es que no se dan cuenta de que se está usando a Dios, algo que impone tanto como para manipular mediante el miedo a varios miles de millones de personas a lo largo de toda la historia de la humanidad, para justificar el propio envío del e-mail?

No creo que tenga que abordar el hecho de que la teología de la prosperidad, fundamentada en ciertos pasajes bíblicos, no tiene base sobre el mensaje bíblico.

Personalmente me parece hasta vergonzoso el uso de toda esta terminología y tendencia teológica para movilizar a la gente mediante el miedo al fracaso (y aun más, el sufrimiento HASTA LA MUERTE) y la esperanza de mejorar y tener éxito en la vida. Una pura vergüenza.

Categorías:Reflexión, Teología

Documental: Una atea en casa de cristianos (EEUU)

3 Septiembre 2009 Dani GL Deja un comentario

Navegando por otro blog, me he encontrado una entrada con un video muy interesante. Se trata de un documental que se realizó en un programa de una cadena de televisión de EEUU, en el que meten a una atea en casa de cristianos protestantes durante 30 días.

El resultado y la evolución de la estancia la podeis ver en el video, dividido en cinco partes. Por cuestiones técnicas no puedo adjuntar una lista de reproducción. Os dejo al menos el primer video, y si os interesa, lo podeis seguir viendo aquí

La pregunta es, ¿os hace reflexionar?

Categorías:Reflexión

La doctrina de la Expiación (I)

21 Agosto 2009 Dani GL 73 comentarios

La doctrina de la expiación es parte de la base teológica del cristianismo desde sus inicios. El hecho de que el hombre fuera perdonado por Dios y librado de la paga del pecado (muerte) no pasa desapercibido en una doctrina prácticamente revolucionaria, diferente a muchas otras religiones.

Esta doctrina enseña que la humanidad, tras caer en pecado, su justo destino era la muerte.  Pero Dios en su infinita misericordia descargó su ira sobre Su hijo, de su misma substancia (sobre sí mismo) cuando murió en la cruz, sustituyendo a la humanidad y liberándole de la esclavitud de su propio pecado.

Es pues, la expiación, la doctrina del perdón de Dios y la salvación de “todo aquél que cree”, la piedra angular de toda la cristiandad, la única doctrina que diversos grupos llegan a considerar fundamental y común, la cual es la propia Obra de Cristo. Es decir, que toda la cristiandad se ampara en tal doctrina, sea cual sea la vertiente denominacional que podría venir a ser secundaria.

En efecto, sólo la expiación es la doctrina en la que coinciden grupos reformados calvinistas, luteranos, evangélicos (bautistas, pentecostales, etc.), católicos, y las tres corrientes teológicas más famosas (conservadurismo, neortodoxia y liberalismo). Por algo es la piedra angular, nadie que se precie cristiano puede negar tal doctrina. Aun así, cada confesión, aunque en su doctrina básica incluye la expiación de forma similar a las demás, entiende que dicha expiación responde a ciertos reclamos y profecías que se encuentran en el texto bíblico, desde los comienzos de la humanidad y los primeros textos judíos recogidos en el canon; es decir,  La Torah. La interpretación que cada confesión hace sobre la expiación, sin alejarse del centro de la misma (el perdón y la salvación, o en una palabra, la redención), dista de la interpretación que otra confesión hace.

Los diferentes enfoques que nos encontramos en la teología sistemática definen en cada una de sus vertientes y a grandes rasgos lo siguiente:

La teoría del rescate pagado a Satanás: Surge en la iglesia primitiva, y enseña que la victoria de Dios sobre las fuerzas del mal (es decir, sobre el pecado y la muerte por lo que Satanás mantenía “securestrada” a la humanidad) vino mediante el pago de un rescate. El precio del rescate fue la vida de Jesús, con la que compró la libertad para la humanidad (Col. 1:13, 2:15, Mc. 10:45, Gl. 3:13, entre otros). El uso mismo de esta imagen en el texto bíblico para explicar la obra de Cristo de forma entendible, era la propia situación por la que vivía el mundo: la esclavitud y el comercio de esclavos.

C.S. Lewis, el cual no era teólogo ni tuvo educación teológica alguna, presenta en cierta manera esta teoría en su exposición de “Las Crónicas de Narnia”, aunque para él la salvación era “mediante la cruz”.

La teoría de la satisfacción (También llamada Teoría comercial): Esta teoría surge en el trasfondo del feudalismo de la Edad Media. El honor de un señor feudal era de tal importancia que si éste llegaba a ser insultado, sólo el castigo del culpable (incluso con la muerte) satisfacía el reclamo del honor de dicho señor feudal. En consonancia, los méritos acumulados por el castigo de Cristo, hasta la muerte, habrían venido a ser en favor de la humanidad. Dicha teoría tiene escaso fundamento bíblico, pero fue muy defendida por Anselmo de Canterbury (en“Cur Deus Homo”), que veía el pecado como el fracaso de la humanidad a la hora de rendirle a Dios lo que le era digno (Ro. 3:23). Esa deuda tenía que ser pagada, y requería un castigo a modo de satisfacción (Ro. 6:23). Tan grande era la deuda que ni aun la muerte de la humanidad entera podía satisfacer el honor amancillado de Dios, por lo que la figura del Dios-hombre fue necesaria para satisfacer el honor amancillado de Dios. Su sufrimiento y muerte inmerecidas, habrían dado la gloria a cambio de un honor dolido (1 P 1:19).

La teoría de la Sustitución Penal: Esta teoría es probablemente la más arraigada en la enseñanza de la cristiandad. Aborda bíblicamente el sacrificio sustitutivo de Jesucristo en el lugar de la humanidad. La premisa básica que recorría el cristianismo sobre el pecado a principios de la Edad Media, era que según la ley de Dios, el pecado conllevaba castigo. Conviviendo plenamente con la teoría de la satisfacción (por su enfoque hacia el castigo), esta teoría tenía fundamento bíblico, provisto por toda la pasión de Cristo hasta su muerte, en consonancia del sacrificio por el pecado y por la expiación en Levítico 16.

Básicamente refleja al Nuevo Testamento como cumplimiento del Antiguo Testamento, desde el punto de vista del problema del pecado, el cual Cristo habría venido a justificar mediante su sangre (Ro. 5:9), declarándonos justos (Ro. 4:22-24, 2) como algo ya hecho (2 Co. 5:21, 1 Co. 6:11) pero al mismo tiempo que se trata de un proceso (Ro. 3:24, en griego la expresión es en presente continuo: “estais siendo justificados”). Una realidad ya declarada, y hecha, que se va manifestando de manera continua.

Del mismo modo, esta justificación vino a través del sacrificio vicario o sustitutivo de Cristo. El uso de la preposición “hupér” en griego además del genitivo que se traduce “por”, trae probablemente el sentido de “en lugar de”, o “a favor de”, o “en nombre de”(2 Co. 5:21, “por nosotros” [hupér hemôn], 2 Co. 5:15 “por todos” [hupér pánton]). – Citas: 1: Co 11:24, Ef. 5:2, 1 Jn 3:16, 1 P. 3:18.

Esta forma de enfocar la expiación fue retomada en la Reforma por exponentes como Juan Calvino. El hombre es criminal, y su veredicto es “culpable”. Dios, como juez, declara la muerte como condena del culpable, mas el inocente ante el juez (Cristo), asume la culpabilidad intercediendo a favor del acusado y sustituyendole, haciendo que el culpable sea absuelto y liberado de su condena. De esta forma, Jesucristo habría aplacado la ira de Dios.

Spurgeon escribió en  “El Púlpito del Tabernácul Metropolitano, Sermón 446, La Vieja, Vieja Historia.

“Ahora, queremos repetir nuevamente ante ustedes esa importantísima doctrina que reconocemos como la piedra angular del sistema evangélico, la mismísima piedra angular del Evangelio, esa importantísima doctrina de la expiación de Cristo, y luego, sin intentar justificarla -pues eso hemos hecho cientos de veces-, sacaremos enseñanzas prácticas de esa verdad que ciertamente sigue siendo válida entre nosotros. Como el hombre pecó, la justicia de Dios requería que se aplicara el castigo. Dios había dicho: “El alma que pecare morirá”; y a menos que Dios pudiera equivocarse, el pecador debe morir. Más aún, la santidad de Dios lo requería, pues el castigo estaba basado en la justicia. Era justo que el pecador muriera. Dios no había aplicado una pena más severa que la que debía aplicar. El castigo es el resultado justo de la ofensa. Por tanto, hay dos alternativas: o Dios deja de ser santo o el pecador debe ser castigado. La verdad y la santidad imperiosamente requerían que Dios levantara Su mano y golpeara al hombre que había quebrantado Su ley y ofendido su majestad. Sin embargo, Cristo Jesús, el segundo Adán, la cabeza federal de los elegidos, se interpuso como mediador. Se ofreció para sufrir el castigo que los pecadores debían sufrir; se comprometió a cumplir y honrar la ley que ellos habían quebrantado y deshonrado. Se ofreció para ser el árbitro, la fianza, el sustituto, tomando el lugar, el puesto y la condición de los pecadores. Cristo se convirtió en el vicario de Su pueblo al sufrir de manera vicaria en lugar de ellos; cumpliendo de forma vicaria lo que ellos no tenían la fortaleza de cumplir por la debilidad de la carne a consecuencia de la caída. Lo que Cristo se comprometió a hacer, fue aceptado por Dios.A su tiempo Cristo realmente murió y llevó a cabo lo que había prometido hacer. Asumió cada pecado de Su pueblo y sufrió cada golpe de la vara a causa de esos pecados. Sorbió en un solo horrible trago todo el castigo de los pecados de todos los elegidos. Tomó la copa, la puso en sus labios, sudó como gruesas gotas de sangre cuando dio el primer sorbo de esa copa, pero no desistió, sino que siguió bebiendo y bebiendo y bebiendo hasta la última gota, y volteando la copa hacia abajo, dijo: “¡Consumado es!”, y en un solo sorbo de amor, el Señor Dios de la salvación había borrado completamente la destrucción. No quedó ni un solo vestigio, ni siquiera el menor residuo; Él sufrió todo lo que se debió haber sufrido; terminó con la transgresión y puso un fin al pecado. Más aún, Él obedeció la ley del Padre en todos sus alcances; Él cumplió esa voluntad sobre la cual había dicho desde tiempos antiguos: “Anhelo tu salvación, oh Jehová, y tu ley es mi delicia.””

La teoría participativa: En un enfoque representativo, Adan como primer hombre e introductor del pecado en la humanidad, Cristo, el 2º Adan, habría venido a traer la salvación sobre la humanidad (1 Co. 15:21-22, y 49). Su enfoque está en la encarnación de Cristo, participando de los problemas del mundo y representando ante Dios a toda la humanidad, del mismo modo que la humanidad debe participar de la muerte y resurrección (o nuevo nacimiento) de manera espiritual y existencial (Ro. 5:18). Esta teoría fue propuesta por Ireneo en el siglo II, quien defendía que Dios se solidarizó con la humanidad tras participar mediante Cristo en los problemas del mundo.

La teoría del amor ejemplar, o influencia moral del amor: Este enfoque considera sobre todas las cosas el amor de Dios. La muerte de Jesucristo habría sido producto del amor de Dios por la humanidad, y no un reclamo de satisfacción, o exigencia de Su justicia e ira por el pecado, y dejó el ejemplo a seguir de Su amor (1 P. 2:21, Heb. 12:2-3, 1 Jn. 4:9, Jn. 3:16, 17, Jn 12:32)

Abelardo, en la época feudal, respondió a Anselmo diciendo: “Nuestra redención en los sufrimientos de Jesucristo proviene de aquel afecto más profundo en nosotros, que no sólo nos libra del pecado, sino que también consigue para nosotros la verdadera libertad de un hijo de Dios, de modo que actuemos en todo por el amor y no por el temor”, expresando así que fue el amor de Dios quien habría librado de la muerte a la humanidad, eliminando además cualquier aspecto de reclamo de sangre o compensación por el pecado.

En cuanto a la Reforma, Juan Calvino recibió críticas de haber dado una explicación a un misterio de una forma puramente racional (la sustitución penal como una teoría criminal), eliminando la gran paradoja implícita del amor de Dios por la humanidad. Algunos exponentes de este enfoque defienden que el perdón y la paga de una deuda no son compatibles, ya que el perdón, implica que no se paga tal deuda, y si ésta es pagada, no hay perdón sino satisfacción a un reclamo. Socino defendía que el único castigo para el pecado era la muerte eterna, muerte eterna que Cristo no recibió, por lo que no pago ninguna deuda, ni trajo perdón, sino que cargó con el pecado sólo en el sentido de mostrar Su ejemplo a morir al pecado.

Este énfasis ha sido defendido por teólogos de linea liberal como Schleiermacher, que defendía que JC sólo reveló el amor de Dios, cuya muerte sólo demostraba el amor de Dios por sus enemigos. JC nos amó suficiente como para morir, y tal ejemplo inspira a la humanidad a seguirle.

Hasta aquí, las principales teorías o énfasis que han sido reconocidas a lo largo de la historia, y aun hoy son tenidas en cuenta por los diferentes grupos confesionales.

Ahora bien, entiendo yo que, la expiación como cumplimiento del Antiguo Testamiento en el Nuevo, necesita de un acercamiento al Antiguo Testamento para comprender mejor, más que usar metáforas contextuales de cada época para explicar una interpretación. Digo esto porque, es obvio que cada interpretación acerca de la expiación tiene, al menos, un mínimo de fundamento bíblico y no se puede ignorar tales pasajes que, de forma aislada, pueden hacer de una perspectiva metafórica del escritor del texto, una doctrina que no tenga en cuenta otras perspectivas y realidades.

En cierto modo, se puede estar de acuerdo y en desacuerdo con las diferentes posturas, pues desde mi punto de vista, “el rescate pagado a Satanás” describe la situación de cautividad que vive la humanidad frente al pecado, pero no la culpabilidad individual y la responsabilidad de cada persona; “La teoría de la satisfacción” trata seriamente el pecado y la realidad de culpa, trata la iniciativa de Dios, pero olvida la justicia de Dios como salvación y lo enfoca como castigo. La “Sustitución penal”, toma en serio, y como ninguna, la verdadera culpa de la humanidad, pero subordina el amor de Dios a Su ira. El Padre está enfadado y su hijo va a pagar las consecuencias de su enfado. Además, no enfoca una dinámica de nueva vida. La “participación” trata y defiende la encarnación de Cristo, su humanidad, pero deja de lado la culpabilidad del hombre ante la comprensión y solidaridad de Dios. Y por último, “la influencia moral” enfoca correctamente el amor de Dios expresado en el sufrimiento y pasión de Cristo, pero subordina la culpa del hombre y los efectos desastrosos del pecado.

Quiero decir, pues, que posicionarse en una de las posturas es obviar algunos de los temas implícitos en el carácter de Dios que está expresado en la Biblia.

Aun siendo un tema que merece un estudio más profundo de las enseñanzas del Antiguo Testamento que han dictaminado que la expiación tiene que ver con el derramamiento de sangre de Cristo, sea cual sea el enfoque, ¿no sería un exceso y extremismo defender una postura olvidandose de las demás? Por otro lado, ¿se puede convivir con la paradoja de paga de una deuda/perdon de la deuda?

Lo que ha sido torcido

20 Agosto 2009 Dani GL Deja un comentario

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Idolatría bíblica

11 Agosto 2009 Dani GL 12 comentarios

Hace bastantes años, en la década de los 90, asistía a una clase de escuela dominical de jóvenes. De aquella clase 12 de 14 fuimos bautizados poco después, sin duda tras una conversión real hacia Dios, Jesucristo. En una de las clases,  le habiamos entregado al maestro un ejercicio típico de algunos discipulados, que consistia en hacer una lista de cosas que recogeríamos de nuestra casa en supuesto caso de incendio, por orden, del más importante al más indiferente. Algunas de esas listas tenían en primer lugar una Biblia. Tras leer las listas, el maestro decidió poner a prueba la fe de los alumnos. Dejó caer una Biblia al suelo… y se subió sobre ella, pisándola.

La reacción de la clase fue muy diversa. Algo más de la mitad se quedaron boquiabiertos, reclamándole por qué hacia eso. Otros nos preguntabamos eso en nuestro interior. Y un par de chicas salieron de la clase gritando “¡¡¡¡¡Mamá!!!!!“. Tras ver las reacciones, el profesor dijo: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra tí” (Salmo 119:11). Añadió después “La Biblia es un libro editado y copiado en muchas versiones y copias, que en sí mismo, carece de valor. El valor está en Su contenido”.

Cabe decir que tras los bautismos, ése profesor fue relegado de su cargo en la Iglesia, junto a todos sus colaboradores. La decisión fue tomada por el pastor y el consejo de diáconos tras recibir varias quejas de algunos padres que consideraban un atrevimiento y desafío del maestro hacia Dios, que a su juicio ya había realizado en otras ocasiones con gestos y actuaciones similares. Lógicamente, el pastor y el consejo de diáconos, velando por la “integridad del testimonio que se predicaba en la comunidad”, prefirieron renovar todo el equipo de maestros de aquellas clases de escuela dominical. No importaba que doce de catorce nos bautizaramos en aquel año, poco después. No importaba que el mensaje de aquella lección fuera importante. Lo que importaba era que un grupo de personas que acusaron de herejía al maestro por pisar un libro, que por sí solo y sin su estudio no sirve para nada, no se fueran de la congregación ofendidos por el maestro que llevó el mensaje de Cristo a sus hijos. Y por supuesto, eso era más importante también que el testimonio de las convicciones de un equipo pastoral, pues con aquel gesto dejaron claro que su postura era la misma que la de aquellos padres.

Ciertamente existe una tendencia en nuestras iglesias a considerar “sagrado” a éste libro del que hablo hoy.  No expresamente en el material de carton y papel del que está compuesto; esto demosstraría niñez espiritual, pues existen infinidad de copias, traducciones y versiones diferentes que siempre se pueden volver a conseguir. Es al libro en sí, por ser la Biblia, palabra de Dios.

Leyendo el evangelio de Juan, vemos cómo éste recoge de uno de los discursos de Jesús las siguientes palabras: “No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre. Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da testimonio de mí, y se que el testimonio que da de mí es verdadero. Vosotros enviásteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad. Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos. El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado. También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis. Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida. Gloria de los hombres no recibo, mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréos. ¿Cómo oidéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria del que viene del Dios único? No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moiséis, en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creeis a sus escritos, ¿cómo creeréis en mis palabras?” (Juan 5:30-47, RV1960)

Si cogieramos aisladamente éste texto, cualquiera podría justificar que Jesús apoyaba una lectura literalista y aplicativa de la Torah. En cambio, ubicando el texto en su sitio, vemos a un Jesús diciendo ésto a unos judíos que le buscaban para matarle por sanar a un paralítico en el día de reposo en Jerusalén, a quien volvió a encontrar en el templo, lleno aquel día como era de costumbre de fariseos. “Vete y no peques más no sea que te venga algo peor” Le dijo Jesús al recien sanado delante de todos los presentes en el templo, que le recriminaron sus actuaciones en el día de reposo. Su replica enfureció aun más a los judíos, que se sorprendieron cuando les dijo “Mi Padre hasta ahora trabaja, yo también trabajo“.

Eso es… si cogieramos aisladamente el texto, pero no podemos. Jesús dejó estupefactas a las personas más estudiosas de la Ley y los profetas.  Personas que idolatraban las escrituras y que por eso mismo no conseguían ver la gloria de Dios, en Cristo. Personas que rechazaban el mensaje de Cristo, que no creían a Jesús en su testimonio vivo a pesar de haberlo leido infinidad de veces. Personas de las que se hablaba desde el capítulo 2 del Génesis hasta el final del Antiguo Testamento, que creían y habían vivido todos los encuentros con Dios en los que hoy el cristianismo mundial se regocija.

En efecto, eran los Judíos las personas más ilustradas sobre las Escrituras, y su autoridad sobre ellas era irrefutable. Pero era su lectura literalista la que les llevo a estar cegados (hablando en tiempos de Jesús) sobre el mensaje de Cristo.

Esta tendencia, hoy día, aun se ve en las iglesias cristianas. No hay un “Escudriñad las Escrituras” cuando se censura de forma tajante una interpretación de un texto diferente a lo que los líderes ideólogos de la comunidad piensan, ni valen las palabras de Jesús en las que dice: “Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero”, cuando decimos que la Biblia es Palabra de Dios, porque así lo dice ella misma. Y aun más, nos ponemos del lado fariseo cuando hacemos una lectura literal sin querer encontrar el mensaje de Dios, y usamos la Biblia para otros debates científicos, metiendonos en materia que no compete. Y todos los temas que no competen a la Biblia son aquellos a los que no hace referencia, o no pretende hacerla.

Las palabras de Jesús son bastante claras. Él es el mensaje y obra de Dios, no la Biblia. Las Escrituras dan testimonio de Él, por lo que hay que escudriñarlas, examinarlas, y buscar en ellas. ¿No es esa la pretensión de un texto inspirado por Dios? No os engañéis, no hay otra cosa en la Biblia que tenga más peso que el testimonio de Cristo. Dios no se va a preocupar de hacer un debate científico si sabe que la humanidad será capaz de descubrir cosas. ¿Estamos llamando a Dios mentiroso?. Sí, cada vez que hacemos de la Biblia un ídolo inerrante, en el que Dios no puede salir a pesar de su soberanía.

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