Respuesta a una nota de John MacArthur
Recientemente he leido una nota original de John MacArthur, aquí, y que transcribo para que no se pierda.
Durante años los críticos de la Biblia han estado diciendo que la Biblia que tenemos hoy no es igual a la original porque se ha copiado tantas veces que se ha perdido mucho, por lo que no podemos tomarla literalmente.
Por mucho tiempo los manuscritos más antiguos que teníamos databan del octavo o noveno siglo, pero cuando se descubrieron los pergaminos del Mar Muerto el siglo pasado, se comprobó que la Biblia que tenemos es casi idéntica a ellos. Esto sería algo asombroso considerando la dificultad de publicar cualquier cosa sin errores a pesar de los revisiones que se hacen siempre antes de publicar algo, pero en el caso de la Biblia hay motivos de mucha fuerza para que esto haya sucedido.
Para empezar, sabemos que en los tiempos del Antiguo Testamento los escribas encargados de copiar las Sagradas Escrituras eran muy escrupulosos al hacerlo, hasta el punto que solo escribían una letra y paraban, dejaban la pluma, se bañaban y cambiaban de ropa. Volvían, escribían otra letra y repetían el ritual, y así con todo lo que escribían. Le tenían tal respeto a la palabra de Dios que el temor a cometer errores los aterrorizaba.. Todo lo relacionado con Dios era sagrado y tratado con supremo cuidado. Hasta temían pronunciar el nombre de Dios por lo que no le dieron vocales a su nombre para no poder pronunciarlo.
Con esto queremos decir que los manuscritos y pergaminos antiguos de la palabra de Dios eran muy fieles al original. Los encontrados en el Mar Muerto eran totalmente confiables y copias de los escribas mencionados.
Entre eso y el papel que el Espíritu Santo ha jugado en preservar la Palabra de Dios, hace que no tengamos que tener ninguna duda sobre su origen y confiabilidad.
Los judíos conocían perfectamente la amonestación dada en las Escrituras sobre el cambiar algo de la Palabra de Dios.
Proverbios 30:5-6
“Toda palabra de Dios es limpia; él es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda y seas hallado mentiroso”.
El libro de Apocalipsis advierte no añadir ni quitar nada de la palabra de Dios.
La Biblia es la norma de vida por las siguientes razones:
Es Completa.
Abarca desde Génesis hasta Apocalipsis, desde el principio hasta el fin. Contiene todo lo referente a la fe que es necesario para nuestra vida cristiana, y Judas nos dice que “contendamos por la fe que ha sido una vez dada a los santos.”
El Canon está completo. Es la medida a seguir. Todo lo necesario para la vida y la piedad nos han sido dadas, 2 Pedro 1:3.
Es Autoritaria.
Cuando habla más vale que prestes suma atención. No es un libro de sugerencias. No es un libro para comparar con los escritos de Buda, Confucio, el libro de los Mormones, o cualquier otro libro religioso. No es para ponerla al lado de los escritos de Aristóteles, Plato o ningún filósofo. Es el único libro con autoridad.
Isaías 1:2
“Oíd, cielos, y escucha tú, tierra: porque habla Jehová”
El Señor ha hablado, más vale que escuches.
Salmo 119:89
“Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos”.
Para siempre permanece tu palabra en los cielos. Este es un libro con Autoridad.
Es Suficiente.
Es todo lo que Dios quiso decirnos. Es todo lo que Dios dijo por revelación y es todo lo que necesitamos.
2 Timoteo 3:16
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”.
Tenemos todo lo que necesitamos para la vida. Hay gente que dice: “Bueno, algunos tienen problemas sicológicos que necesitan otro tipo de ayuda”. No, la palabra de Dios es suficiente.
Es Efectiva.
La palabra de Dios es poderosa. Impacta vidas.
Isaías 55:11-12
“así será mi palabra que sale de mí boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”.
La palabra nunca vuelve vacía sino que consigue aquello para lo que fue enviada. Dios dice a través de todas las Escrituras que Su palabraconseguirá lo El que quiere, y “¿quién podrá impedir el cumplimiento de mi Palabra?”. Adonde quiera que va penetra el corazón y es cortante como una espada de dos filos. Consigue el propósito de Dios, a veces por la gracia y a veces por Su juicio. Lo que Dios ha dicho se cumplirá. Su palabra siempre se cumple.
Determinante.
¿Qué quiero decir con esto? Es la palabra de Dios la que separa hombres y mujeres; los que van al Cielo y los que van al Infierno; los que son hijos de Dios y los que son hijos de Satanás. Es el factor determinante.
Escucha las palabras de Jesús en Juan 8:37
“Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros”.
Indiferencia a la palabra de Dios es una señal de no pertenecer a Dios. Si tú conoces a Dios, oyes la palabra de Dios.
Juan 10:27
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”.
Si una persona dice que es Cristiana y no tiene deseo de oír ni de obedecer la palabra de Dios, tienes todo el derecho de cuestionar su profesión de fe.
Ninguna sociedad puede sobrevivir el abandono de la autoridad de la Biblia. Si se hace, la cultura se desmadra, es inevitable. La Biblia hace sorprendentes reclamos sobre si misma.
¿Conoces la naturaleza sobrenatural de la Biblia? Este no es sólo uno de varios libros religiosos. La Biblia fue enviada directamente a ciertos hombres bajo la inspiración del Espíritu Santo, y viene directamente de la mente de Dios a los dedos del escritor, de forma que lo que se produce es la misma Palabra del Dios vivo. Esto no es un documento humano, es un libro sobrenatural y hace reclamos sobrenaturales.
Si dice algo sobre la Creación, es verdad. Si sobre el matrimonio y el divorcio, es verdad. Lo que dice de Jesucristo, es verdad. Sobre la naturaleza del hombre, es verdad. Sobre Adán y Eva, es verdad. Sobre Caín y Abel, es verdad. Todo lo que dice es absolutamente cierto. Es infalible.
Salmo 19:7-11.
“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio del Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre. Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grandegalardón”.
Sin Error.
La Biblia escrita en sus originales palabras está totalmente inspirada y es perfecta, sin ningún error. Las copias pueden tener algún error, aunque en su conjunto sea cierta, no necesariamente en cada palabra. Pero tenemos que entender que aunque tenga algunos pequeños errores, el Espíritu Santo de Dios la preserva en todo lo necesario para la vida de fe y de instrucción.
Cómo hemos visto, los escribas hacían copias de los originales con suma precisión también guiados por el Espíritu de Dios, el cual tiene mucho interés en preservar su Palabra tal como Dios la ha dado.
2 Pedro 1:19-21
“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.
La palabra profecía quiere decir proclamar la palabra públicamente. Desde que se completaron las Escrituras, la profecía no ha sido un medio de nueva revelación, pero está limitada a proclamar lo que ya está revelado en la Biblia.
Incluso los profetas del Antiguo Testamento eran predicadores de la Palabra de Dios.
Ellos tenían que repetir continuamente las palabras de Dios y re- enfatizar lo que él había dicho. Lo mismo que hacen los pastores hoy día, porque la repetición hace que la palabra de Dios impacte las vidas de los oyentes y se pueda recordar en los momentos necesarios.
El sentido de predecir el futuro se le dio a la palabra profecía en la Edad Media.
Notas: Mensaje y Biblia de estudio de John MacArthur, NKJV.
Fuente directa de http://logos77.wordpress.com
Me gustaría responderle, señor MacArthur.
Sabe usted perfectamente que durante muchos años se ha advertido, no solo de la mala copia de los copistas, sino de las interpolaciones, las traducciones incompletas, poco ricas en el vocabulario original, y del cambio de significado de ciertas palabras con el paso del tiempo, o incluso, en el mismo tiempo en diferentes zonas del planeta.
Usted en su segundo y tercer párrafo sólo describe un trabajo similar al que hacían los masoretas, e incluso exagera en el dato ritualístico de bañarse y cambiarse de ropa a la hora de escribir una sola letra por parte de los escribas judíos. La razón de que en el siglo noveno existiera unas copias “casi idénticas” era porque estas se copiaban en el mismo idioma, y el hecho de que a pesar del trabajo masorético la copia no fuera idéntica, nos revela no solo que la crítica tiene razón de ser, sino que hay motivos para seguir indagando e investigando y NO quedarnos con lo primero que nos dan.
Es más, cuando hablamos de los manuscritos del Mar Muerto, ¿por qué no dice qué manuscritos se encontraron? ¿Por qué no menciona que no existen manuscritos de toda la Biblia, y que los que se han encontrado, muchos de ellos ni siquiera se consideran canónicos? ¿Por qué no menciona que los manuscritos mencionados están relacionados con una secta de Esenios, donde hay versiones más amplias sobre el libro de Samuel, Enoc, la Sirácida, o Tobías? ¿Por qué no menciona que el nuevo testamento no está en estos manuscritos, puesto que fue escrito después de la vivencia de esta secta?
Es una lástima que no pueda responderme a estas preguntas, pero estoy seguro de que alguien podría hacérselas llegar con mucho gusto, si se esfuerza un poco. Creo que usted está siendo demasiado manipulador con respecto al tema, para darle validez a algo que a usted le parece que necesita otorgárselo con esas manipulaciones, como es la autoridad y la veracidad de la Biblia. Discúlpeme, pero usted, está faltándole el respeto a la Biblia haciendo justamente lo que está haciendo.
Y me sorprende que además tenga tan poco temor por sus palabras, diciendo que no se debe añadir para no ser hallado mentiroso, cuando usted está mintiendo cláramente respecto a manuscritos bíblicos.
Cuando usted además habla sobre la plenitud de la Biblia, hablando de su canon como completo, debe además tener en cuenta que está cerrando la puerta al movimiento del Espíritu Santo, a que Dios hable e inspire a la gente, y le otorgue dones proféticos, de los cuales usted habla continuamente en sus predicaciones, y también en este artículo.
Llama infalible al texto en su escritura original, asume que las copias pueden tener algún error, pero que el Espíritu de Dios ha inspirado a los copistas para indicarles la traducción correcta, pero, ¡tiene error!. Sus palabras no tienen ningún sentido, señor MacArthur, porque según usted, está diciendo que la Biblia está completa, que no necesitamos nada más, pero que los copistas fueron preservando guiados por el ES de Dios Su Palabra, hasta asume error en el resultado de la inspiración de Dios, pero para usted la Biblia es infalible.
Le ruego tenga usted más temor y respeto por su trabajo y por la gente a la que usted le predica, y con la que trata sus vidas.
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