“Eres un liberal”

12 octubre 2011 4 comentarios

Y lo dicen, como si fuera un insulto. Así que, para aclarar, voy a hacer un repaso de terminología a ver si por fin alguien que me lea, se da por aludido y empieza a usarla correctamente, más que nada porque, en ciertos momentos, la confusión (a veces buscada de forma intencionada) puede alienar a la gente…

La verdad es que esta expresión, “liberal” (entre evangélicos) o “modernista” (entre católicos), es un adjetivo que reciben aquellas personas cristianas de corte teológica que cumplen ciertos aspectos, como por ejemplo y principalmente, (1) creer en la irrelevancia del nacimiento virginal de Jesús, o sobre todo, (2) creer en la irrelevancia de su resurrección.

Hoy día, este término es usado por personas cristianas, que generalmente defienden un literalismo bíblico incluso por encima del propio Mensaje Divino de la Biblia. A veces lo hacen como un insulto y una “etiqueta” que por adoctrinamiento en ciertos círculos hace considerar a la persona etiquetada como “manipulador o falso maestro” y en definitiva “pecador y perdido”. Pecador, supongo por aquello de “errar en el blanco”, seguramente, y perdido por consecuencia de ser la “oveja desviada que necesita nacer de nuevo”.

La mayoría de estos/as cristianos/as que etiquetan a otros/as como “liberales”, lo hacen en cuanto ven que la otra persona no comparte con exactitud su postura teológica, que automáticamente se define como la correcta y, ya que habla de “liberal”, la llamaremos “ortodoxa”.

Al utilizar estos términos, no hace otra cosa que apelar en vez de un insulto a un supuesto conocimiento de las corrientes teológicas que, habiendo más, voy a aprovechar a reseñar tres principales y matizar algunas cosas sobre ellas, sin profundizar demasiado, y por supuesto relacionarlas con el literalismo bíblico:

Conservadurismo: Tambien llamado “teología ortodoxa”, es aquella corriente teológica que, independientemente de que la Biblia pueda ser literal o no, refiere a las doctrinas principales de una tradición cristiana y basada principalmente en la enseñanza tradicional de la comunidad eclesial, siendo además algo prácticamente inamovible y algo a lo que aferrarse para no desviarse del camino “ortodoxo”, con los cambios modernos y otras teologías. La Biblia puede y generalmente lo hace (aunque no siempre) cobrar un valor de peso. El conservadurismo, pues, no sólo se da en comunidades evangélicas, sino que también es la principal caracteristica de la Iglesia Católica o la propia Iglesia Ortodoxa Griega. El problema de esta visión es la incapacidad de aceptar otro tipo de enseñanzas o disciplinas académicas.

Liberalismo: Es aquella que, frente a la teología ortodoxa, recoge aquellas doctrinas básicas que se asumen como Verdad, y los suma a los valores éticos seculares modernos en su tiempo actual. Para estas personas una cosa, no quita la otra, y por tanto tratan siempre de buscar el punto en común entre esas Verdades teológicas y el contexto moderno sociocultural, haciendo la tesis teológica en una “hipótesis” contextual. El problema que existe en este grupo, es que no es capaz de explicar el pecado como una Verdad base y una Verdad práctica, ya que éticamente hablando, “los tiempos cambian”. Por tanto al no poder explicar el pecado como algo real en el ser humano, tampoco consigue explicar la Gracia, y en ocasiones lleva a conclusiones de irrelevancia acerca de, por ejemplo, el nacimiento virginal de Jesús, la caída del hombre, o incluso la propia resurrección y vida eterna. Si bien, el destino teológico de esta corriente es fundamentar las enseñanzas de Jesús (el de la Biblia, incluso, independientemente de si existió o no) como un modelo de vida social y personal.

Neo-Ortodoxia: Aquí además, propongo un ejemplo para mejor comprensión: Karl Barth. Se basa principalmente en mantener una actitud crítica sobre la modernidad, pero asumiendo gran parte de ella según el valor humano de la misma. Se le puede atribuir propia visión del Marx, en el ámbito teológico; el cristiano “ideal”. Esta teología se diferencia del liberalismo principalmente en dos cosas: el liberalismo puede explicar cuales son los límites de un ser humano en cuanto a su ética, pero no señala la tragedia del pecado, ni tampoco la salvación. Por tanto esta postura sí defiende la resurrección, pues la salvación es producto de la fe en Dios, en Su Palabra, en Su Obra, porque simplemente la humanidad necesita de Él. La Ética humana es importante, pero no necesariamente es compatible con los tiempos modernos, aunque puede aceptar ciertas críticas en base al conocimiento (aceptar no significaría en este caso que forme parte de su teología). El problema de esta corriente es precisamente lo que al principio comento de ella: se considera “idealista”. El cristiano neo ortodoxo auténtico, aquel que comprende la realidad de la vida por la fe y el amor Ágape (es decir, ¡un amor cuyo punto central es Cristo en medida de que la Palabra de Dios opera en la vida del creyente!), sólo es posible en la propia figura de Cristo.

Decir además, que una confesión de fe no es necesariamente algo que encaje en una de estas corrientes teológicas. Es más, puede incluso que una confesión concreta tenga de todo un poco y por tanto parezca más una confesión similar a la neo ortodoxa, pero el caso es que una corriente teológica puede darse en diferentes confesiones de fe que crean y defiendan doctrinas muy diferentes, a poner como ejemplo, “el Bautismo del Espíritu Santo” o principios como “la Separación de Iglesia y Estado”.

Podemos, pues, encontrarnos dentro del conservadurismo, iglesias con confesiones católicas, calvinistas, bautistas… al igual que también podemos encontrar gente y comunidades de corte liberal o neo ortodoxa con este tipo de confesión. Si bien, en cuanto a que exista una confesión llanamente liberal, es complicado.

No obstante, a mí ya de paso los “ismos” (como por ejemplo, “Madridismo”), me gustan bastante poco porque llevan a extremos, cabe destacar algunas palabras que no he mencionado en estos tres parrafos: homosexualismo, literalismo, evolucionismo, “diseñismo” (:P) inteligente, calvinismo, luteranismo, catolicismo… son extremos que no tienen por qué ver con la corriente teológica.

Una persona literalista puede no ser conservadora. Una persona literalista tendrá una actitud similar a la de una conservadora por eso de “Aferrarse” a algo ya escrito, pero puede que eso escrito esté siendo definido por esa persona, ya que puede formular su propia doctrina.

Igualmente, una persona no literalista puede ser conservadora. Podemos, como ejemplo extremo, encontrarnos a una persona Católica que es capaz de aferrarse a la propia voz del Papa ex-cathedra.

En ocasiones, por creer que la teoría de la evolución es cierta aunque creas que detrás de dicha teoría está Dios; o por advertir ante un ataque sin argumentos la intolerancia hacia una persona homosexual, a causa de la falta de claridad en cuanto a la homosexualidad (no en sí sobre la propia práctica) en la Biblia, aunque para tí, por el motivo que sea, la práctica homosexual sea algo incorrecto, aunque creas en la resurrección, en la realidad del pecado, y no te dejes llevar por las corrientes éticas modernistas como base para la vida, en ocasiones… te llaman liberal, sólo porque esa persona literalista se cree que sabe de lo que habla, o peor aún, sabiendo de lo que habla sabe que pondrá en alerta a otros.

Bueno, pues ahí tenéis unas definiciones globales, para debate vuestro.

PD: No se cuanto tiempo estaré escribiendo… pero de momento, pues he vuelto.

Hoy aquí, y mañana…

Era un sábado más. Al día siguiente todo ocurriría como en otras ocasiones, el despertador sonaría y la familia se dispondría a ir a la iglesia. Pero no era un domingo cualquiera, no.

Lo que diferenciaba ese domingo, era que había un compromiso familiar para celebrar, todos juntos, un evento acontecido un par de semanas antes. Todos los miembros de la familia se unirían en una comida, en una casa común retirada de las viviendas habituales de todos ellos. Pero lo cierto es que estas reuniones eran bastante frecuentes, y la familia no faltaba a su cita dominical por ellas.

Aun así ese domingo sería especial, diferente de otros. Esa reunión parecía ser lo suficientemente importante como para que esos que no faltaban a su cita dominical, decidieran visitar otra iglesia. La excusa era muy sutíl: estaba más cerca y se tardaría menos en llegar, evitarían llegar tarde al compromiso habitual.

Un plan perfecto. La familia no faltaría a su cita con la iglesia, y asistirían a la comida familiar sin retraso alguno.

La pega de todo esto, era que en la nueva iglesia a la que asistirían, el horario era diferente y se empezaba algo más tarde. Pero bueno, algún minuto sí que se podía ahorrar, lo importante era llegar a la comida familiar antes de que lleguen los demás y no tuvieran que esperar. Bueno, quizá les tocase a ellos esperar, pero mejor, y no quedar mal.

Mientras tanto, en la iglesia habitual, todos esperando (como cada domingo), se sorprendieron de que esa familia no viniera. ¡Ay leches!, esque ya eran dos, o quizás tres domingos seguidos que esa familia faltaba. Pero seguro que el domingo siguiente volverían.

Lo que diferenciaba aquél domingo, no era el compromiso familiar, sino que se vio realmente cual era el interés y la intención de esos que asistían a la iglesia.

Existen cristianos con una falta de compromiso, tal, como para anteponer la importancia de llegar 10 minutos antes a un compromiso del que nunca se ha faltado. Es decir, un domingo irán a una iglesia, otro domingo a otra, y a su comida familiar no faltarán. Ciertamente es muy importante, probablemente lo más importante que a una persona común le pueda parecer, el estar con su familia al menos una vez al més.

Y si para ello han de ir a otra iglesia o no ir, porque es inevitable, que lo hagan. Seamos honestos, ¿qué es lo más importante para uno mismo? ¡Seamos honestos!

No estoy diciendo que visitar iglesias sea malo. No estoy diciendo que buscar la iglesia adecuada sea incorrecto. Lo que denuncio es la falta de interés y de compromiso que hoy día presenta el cristiano de a pie, capaz de poner la barata excusa de que “vamos a llegar pronto” o “así me levanto un poco más tarde”, y mata la conciencia de haber asistido a la iglesia ese domingo. ¿Y luego queremos hablar de revelaciones, visiones, profecías, y ofrendas? Entregados a nuestras pasiones y nuestros propios intereses, creo que no hay cabida para Dios en nuestros corazones. Muy mal…

Una moralidad para todos

13 enero 2010 2 comentarios

La guía moral

Por Jose Angel Fernández.

Este año ha sido uno de diversidad, cambios y paradojas. El que lo dude solamente tiene que recordar que este ha sido el año en el que un presidente de los EEUU ha recibido el Premio Nobel de la paz. Este ha sido un año de pancartas con mensajes acerca de Dios (o más bien acerca de la probable “no existencia” de Dios) en los autobuses de algunas ciudades europeas. Uno en que la Iglesia Católica ha intentado hacer caja animando a los anglicanos a cambiar de aires esperando que la elección de la primera obispo anglicana lesbiana ayude en la tarea pero que la presencia de obispos católicos que niegan el holocausto o que abusan de menores no sirva para desanimarles. Un año que ha celebrado el aniversario de personajes tan dispares como Darwin y Calvino. Un año curioso, sin duda.

Por eso, ahora que el año ha acabado y que empieza uno nuevo, hemos de mirar hacia atrás y aprender de nuestros errores. Si era verdad lo que decía el apóstol Pablo, aquello de que hemos de estar preparados y dispuestos a renovar nuestra mente cada día, entonces después de un año de renovaciones mentales podemos mirar a atrás y comprobar los grandes cambios que han tenido lugar en nuestra forma de pensar: todo lo que hemos aprendido y todo lo que hemos desaprendido; todos los errores que cometimos y todo lo que hemos aprendido de ellos. Después de todo, una de las formas más utilizadas por los seres humanos para aprender es tropezar algunas veces sobre la misma piedra. Tarde o temprano recordamos su situación y damos un brinco para esquivarla.

Yo en este año he aprendido mucho, no solamente cosas relacionadas con el mundo laboral en el que me muevo sino también cosas relacionadas con los seres humanos con los que convivo, cosas acerca de tí y acerca de mí. He aprendido, por ejemplo, que no existen dos moralidades sino solamente una, la moralidad del ser humano que se enfrenta con ciertas situaciones y que intenta resolverlas de la mejor manera posible, conforme a su entendimiento. Durante años he escuchado desde los púlpitos de las iglesias que existen dos moralidades: la moralidad del cristiano y la moralidad (o más bien la falta de ella) de la persona no creyente. Durante años he escuchado acerca del monopolio que los cristianos creen poseer sobre la moralidad, un monopolio basado principalmente en el conocimiento de unas cuantas “verdades” espirituales que les ayudan a decidir quiénes están avanzando en su lucha por ser mejores personas y quiénes simplemente están condenados a dar palos de ciego.

Todo esto se basa, como todo buen cristiano de escuela dominical conoce, en la falacia de que la salvación es por gracia y no por obras (si el apóstol Santiago levantara la cabeza). Sí, claro… por supuesto que la salvación es por gracia. Todos los cristianos sabemos que fue Jesús quien murió en la cruz, nadie más, ningún otro. Pero todos también deberíamos saber que la fe sin obras está muerta. Y cuando yo miro a las obras (no para juzgarlas, que conste) de dentro y de fuera del cuerpo de Cristo no veo diferencia real. Yo no veo dos moralidades. Solamente una. Por supuesto, yo no soy Dios: yo veo lo que veo, la superficie; solo Dios conoce los corazones. Solamente Dios sabe si aquel pastor que dividió la iglesia lo hizo con buena intención; solamente Dios sabe si aquel lider que abusó de la vulnerabilidad de otra persona lo hizo sin darse cuenta; solamente Dios sabe si cuando aquel miembro decidió apoyar las injusticias que algunos estaban haciendo en su iglesia lo hacía por amor o por odio; quizá cuando aquel pastor decidió echar a los jóvenes de su iglesia lo hizo inspirado por el Espíritu Santo. Dios lo sabe. Yo no. Todo esto es un misterio para mí.

Pero lo que sí sé es que cuando miro fuera y miro dentro veo lo mismo, siempre lo mismo, ninguna diferencia. En ambos lados hay injusticias. En ambos lados hay bondad. En ambos lados hay gente que desea tener poder a toda costa, cueste lo que cueste, muera quien muera. En ambos lados hay obras de amor incondicional. En ambos lados… sí, en ambos lados me encuentro con el Espíritu de Dios, unas veces llorando y otras riendo. No juzgo a Dios a través de las obras de sus hijos (si eso hiciera habría abandonado el Cristianismo hace tiempo). Pero si algo he aprendido este año es que el cuento de las dos moralidades es un chiste de mal gusto, uno que no solo no tiene gracia, sino que comienza a ofender cuando se cuenta. Quizá el próximo año se cuente un poco menos. No estaría mal como resolución…

Fuente original,   LupaProtestante.com

Respuesta a una nota de John MacArthur

19 diciembre 2009 1 comentario

Recientemente he leido una nota original de John MacArthur, aquí, y que transcribo para que no se pierda.

Durante años los críticos de la Biblia han estado diciendo que la Biblia que tenemos hoy no es igual a la original porque se ha copiado tantas veces que se ha perdido mucho, por lo que no podemos tomarla literalmente.

Por mucho tiempo los manuscritos más antiguos que teníamos databan del octavo o noveno siglo, pero cuando se descubrieron los pergaminos del Mar Muerto el siglo pasado, se comprobó que la Biblia que tenemos es casi idéntica a ellos. Esto sería algo asombroso considerando la dificultad de publicar cualquier cosa sin errores a pesar de los revisiones que se hacen siempre antes de publicar algo, pero en el caso de la Biblia hay motivos de mucha fuerza para que esto haya sucedido.

Para empezar, sabemos que en los tiempos del Antiguo Testamento los escribas encargados de copiar las Sagradas Escrituras eran muy escrupulosos al hacerlo, hasta el punto que solo escribían una letra y paraban, dejaban la pluma, se bañaban y cambiaban de ropa. Volvían, escribían otra letra y repetían el ritual, y así con todo lo que escribían. Le tenían tal respeto a la palabra de Dios que el temor a cometer errores los aterrorizaba.. Todo lo relacionado con Dios era sagrado y tratado con supremo cuidado. Hasta temían pronunciar el nombre de Dios por lo que no le dieron vocales a su nombre para no poder pronunciarlo.

Con esto queremos decir que los manuscritos y pergaminos antiguos de la palabra de Dios eran muy fieles al original. Los encontrados en el Mar Muerto eran totalmente confiables y copias de los escribas mencionados.

Entre eso y el papel que el Espíritu Santo ha jugado en preservar la Palabra de Dios, hace que no tengamos que tener ninguna duda sobre su origen y confiabilidad.

Los judíos conocían perfectamente la amonestación dada en las Escrituras sobre el cambiar algo de la Palabra de Dios.

Proverbios 30:5-6

“Toda palabra de Dios es limpia; él es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda y seas hallado mentiroso”.

El libro de Apocalipsis advierte no añadir ni quitar nada de la palabra de Dios.

La Biblia es la norma de vida por las siguientes razones:

Es Completa.

Abarca desde Génesis hasta Apocalipsis, desde el principio hasta el fin. Contiene todo lo referente a la fe que es necesario para nuestra vida cristiana, y Judas nos dice que “contendamos por la fe que ha sido una vez dada a los santos.”

El Canon está completo. Es la medida a seguir. Todo lo necesario para la vida y la piedad nos han sido dadas, 2 Pedro 1:3.

Es Autoritaria.

Cuando habla más vale que prestes suma atención. No es un libro de sugerencias. No es un libro para comparar con los escritos de Buda, Confucio, el libro de los Mormones, o cualquier otro libro religioso. No es para ponerla al lado de los escritos de Aristóteles, Plato o ningún filósofo. Es el único libro con autoridad.

Isaías 1:2

“Oíd, cielos, y escucha tú, tierra: porque habla Jehová”

El Señor ha hablado, más vale que escuches.

Salmo 119:89

“Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos”.

Para siempre permanece tu palabra en los cielos.  Este es un libro con Autoridad.

Es Suficiente.

Es todo lo que Dios quiso decirnos. Es todo lo que Dios dijo por revelación y es todo lo que necesitamos.

2 Timoteo 3:16

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”.

Tenemos todo lo que necesitamos para la vida. Hay gente que dice: “Bueno, algunos tienen problemas sicológicos que necesitan otro tipo de ayuda”. No, la palabra de Dios es suficiente.

Es Efectiva.

La palabra de Dios es poderosa. Impacta vidas.

Isaías 55:11-12

“así será mi palabra que sale de mí boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”.

La palabra nunca vuelve vacía sino que consigue aquello para lo que fue enviada. Dios dice a través de todas las Escrituras que Su palabraconseguirá lo El que quiere, y “¿quién podrá impedir el cumplimiento de mi Palabra?”.  Adonde quiera que va penetra el corazón y es cortante como una espada de dos filos. Consigue el propósito de Dios, a veces por la gracia y a veces por Su juicio. Lo que Dios ha dicho se cumplirá. Su palabra siempre se cumple.

Determinante.

¿Qué quiero decir con esto? Es la palabra de Dios la que separa hombres y mujeres; los que van al Cielo y los que van al Infierno; los que son hijos de Dios y los que son hijos de Satanás. Es el factor determinante.

Escucha las palabras de Jesús en Juan 8:37

“Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros”.

Indiferencia a la palabra de Dios es una señal de no pertenecer a Dios. Si tú conoces a Dios, oyes la palabra de Dios.

Juan 10:27

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”.

Si una persona dice que es Cristiana y no tiene deseo de oír ni de  obedecer la palabra de Dios, tienes todo el derecho de cuestionar su profesión de fe.

Ninguna sociedad puede sobrevivir el abandono de la autoridad de la Biblia. Si se hace, la cultura se desmadra, es inevitable. La Biblia hace sorprendentes reclamos sobre si misma.

¿Conoces la naturaleza sobrenatural de la Biblia? Este no es sólo uno de varios libros religiosos. La Biblia fue enviada directamente a ciertos hombres bajo la inspiración del Espíritu Santo, y viene directamente de la mente de Dios a los dedos del escritor, de forma que lo que se produce es la misma Palabra del Dios vivo. Esto no es un documento humano, es un libro sobrenatural y hace reclamos sobrenaturales.

Si dice algo sobre la Creación, es verdad. Si sobre el matrimonio y el divorcio, es verdad. Lo que dice de Jesucristo, es verdad. Sobre la naturaleza del hombre, es verdad. Sobre Adán y Eva, es verdad. Sobre Caín y Abel, es verdad. Todo lo que dice es absolutamente cierto. Es infalible.

Salmo 19:7-11.

“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio del Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre. Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grandegalardón”.

Sin Error.

La Biblia escrita en sus originales palabras está totalmente inspirada y es perfecta, sin ningún error. Las copias pueden tener algún error, aunque en su conjunto sea cierta, no necesariamente en cada palabra. Pero tenemos que entender que aunque tenga algunos pequeños errores, el Espíritu Santo de Dios la preserva en todo lo necesario para la vida de fe y de instrucción.

Cómo hemos visto, los escribas hacían copias de los originales con suma precisión también guiados por el Espíritu de Dios, el cual tiene mucho interés en preservar su Palabra tal como Dios la ha dado.

2 Pedro 1:19-21

“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos  como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana sino que  los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.

La palabra profecía quiere decir proclamar la palabra públicamente. Desde que se completaron las Escrituras, la profecía no ha sido un medio de nueva revelación, pero está limitada a proclamar lo que ya está revelado en la Biblia.

Incluso los profetas del Antiguo Testamento eran predicadores de la Palabra de Dios.

Ellos tenían que repetir continuamente las palabras de Dios y re- enfatizar lo que él había dicho. Lo mismo que hacen los pastores hoy día, porque la repetición hace que la palabra de Dios impacte las vidas de los oyentes y se pueda recordar en los momentos necesarios.

El sentido de predecir el futuro se le dio a la palabra profecía en la Edad Media. 

Notas: Mensaje y Biblia de estudio de John MacArthur, NKJV.

Fuente directa de http://logos77.wordpress.com

Me gustaría responderle, señor MacArthur.

Sabe usted perfectamente que durante muchos años se ha advertido, no solo de la mala copia de los copistas, sino de las interpolaciones, las traducciones incompletas, poco ricas en el vocabulario original, y del cambio de significado de ciertas palabras con el paso del tiempo, o incluso, en el mismo tiempo en diferentes zonas del planeta.

Usted en su segundo y tercer párrafo sólo describe un trabajo similar al que hacían los masoretas, e incluso exagera en el dato ritualístico de bañarse y cambiarse de ropa a la hora de escribir una sola letra por parte de los escribas judíos. La razón de que en el siglo noveno existiera unas copias “casi idénticas” era porque estas se copiaban en el mismo idioma, y el hecho de que a pesar del trabajo masorético la copia no fuera idéntica, nos revela no solo que la crítica tiene razón de ser, sino que hay motivos para seguir indagando e investigando y NO quedarnos con lo primero que nos dan.

Es más, cuando hablamos de los manuscritos del Mar Muerto, ¿por qué no dice qué manuscritos se encontraron? ¿Por qué no menciona que no existen manuscritos de toda la Biblia, y que los que se han encontrado, muchos de ellos ni siquiera se consideran canónicos? ¿Por qué no menciona que los manuscritos mencionados están relacionados con una secta de Esenios, donde hay versiones más amplias sobre el libro de Samuel, Enoc, la Sirácida, o Tobías? ¿Por qué no menciona que el nuevo testamento no está en estos manuscritos, puesto que fue escrito después de la vivencia de esta secta?

Es una lástima que no pueda responderme a estas preguntas, pero estoy seguro de que alguien podría hacérselas llegar con mucho gusto, si se esfuerza un poco. Creo que usted está siendo demasiado manipulador con respecto al tema, para darle validez a algo que a usted le parece que necesita otorgárselo con esas manipulaciones, como es la autoridad y la veracidad de la Biblia. Discúlpeme, pero usted, está faltándole el respeto a la Biblia haciendo justamente lo que está haciendo.

Y me sorprende que además tenga tan poco temor por sus palabras, diciendo que no se debe añadir para no ser hallado mentiroso, cuando usted está mintiendo cláramente respecto a manuscritos bíblicos.

Cuando usted además habla sobre la plenitud de la Biblia, hablando de su canon como completo, debe además tener en cuenta que está cerrando la puerta al movimiento del Espíritu Santo, a que Dios hable e inspire a la gente, y le otorgue dones proféticos, de los cuales usted habla continuamente en sus predicaciones, y también en este artículo.

Llama infalible al texto en su escritura original, asume que las copias pueden tener algún error, pero que el Espíritu de Dios ha inspirado a los copistas para indicarles la traducción correcta, pero, ¡tiene error!. Sus palabras no tienen ningún sentido, señor MacArthur, porque según usted, está diciendo que la Biblia está completa, que no necesitamos nada más, pero que los copistas fueron preservando guiados por el ES de Dios Su Palabra, hasta asume error en el resultado de la inspiración de Dios, pero para usted la Biblia es infalible.

Le ruego tenga usted más temor y respeto por su trabajo y por la gente a la que usted le predica, y con la que trata sus vidas.

La razón del creacionismo

20 octubre 2009 25 comentarios

cosmosSoy cristiano. Creo en el poder de Dios, y en la autoridad literal de la Biblia. Pero soy racional, y es cierto que todo apunta a que hay evolución. Tengo un dilema, y es que la Biblia no se equivoca, pero la ciencia tampoco.

Ya se lo que ocurre. Es todo producto del infinito poder de Dios, claro.

Dios es tan poderoso, poderoso, poderoso, pues así es su concepto de Dios, que creó el universo hace 6 mil años, en 6 días literales de 24 horas literales, y lo hizo de tal forma, que parece, nos parece, como humanos científicos que no conocemos la Verdad excepto si la vemos en la Biblia y sobre todo en el Génesis 1, porque es el pasaje más importante del cristianismo, y de toda la humanidad, incluso más que el de la resurrección de Cristo, repito nos parece que hay evolución y que la Tierra tiene millones y millones de años.

Es obvio. Dios creó la Tierra hace 6 mil años, y puso todas las estrellas, galaxias, el Sol, planetas, Luna, y la Tierra, con todos sus estratos, fósiles, rocas, sedimentación… lo puso todo, pues en su infinito poder puede hacerlo, para que nos confundamos y creamos que hay evolución, y sólo por medio de creer en el relato Bíblico de la Creación, podamos conocer la Verdad. Es su gran poder, por definición de lo que es, Dios, que esto fue así. Por eso todo apunta a que hay evolución, pero la Tierra fue creada hace 6 mil años. Es racional, muy racional, y también insultante, pero a falta de pan, buenas son galletas, y en casa de herrero, cuchillo de palo.

¿Sí o no, hermanos cristianos racionales, creyentes, y fundamentalistas?

Yo no quiero ser como…

15 octubre 2009 Deja un comentario

Debido a la gran afluencia de fundamentalistas y su capacidad de “profetizar” y “condenar” al mundo, en contra de lo que dicen las Escrituras, en contra de lo que ellos mismos predican, en contra de una ética social aceptable, en contra de la propia ética que ellos dicen encontrar en la Biblia, y en contra de una lógica cuerda y fuera de locura, viendo además que el cristianismo está siendo afectado por muchos influyentes de este movimiento, he dado de alta una nueva página estática poniendo ejemplos del cristianismo con el cual no estoy de acuerdo.

Admite comentarios.

Categorías:Reflexión

Una respetada traductora de la Biblia señala una mala traducción sobre la creación de la Tierra

14 octubre 2009 8 comentarios

earth_1489714cUn artículo publicado en el diario británico Telegraph da lugar a una controvertida versión de la Biblia en manos de una respetada traductora del Antiguo Testamento.

La profesora Ellen van Wolde, una respetada erudita y traductora del Antiguo Testamento, sostiene que la primera frase del Génesis que dice “En el principio creó Dios los cielos y la Tierra” no es una traducción fiel del texto hebreo. Ella después de haber llevado a cabo un análisis concienzudo, sugiere que los grandes escritores del libro no pretendían sugerir que Dios creó el mundo – La Tierra ya estaba allí cuando El creó los seres humanos y los animales.

La profesora Van Wolde, de 54 años, que presentará su tesis sobre el tema en la Universidad de Radboud en Holanda, donde investiga, dijo que había vuelto a analizar el texto hebreo original y lo puso en el contexto de la Biblia como un todo, y en el contexto de otras historias de la creación de la antigua Mesopotamia. Ella dijo que finalmente llegó a la conclusión de que el verbo hebreo bara, que se utiliza en la primera frase del libro del Génesis, no significa crear sino especialmente separar. La primera frase debería decir “En el principio Dios separó el cielo y la Tierra”. Según la tradición judeo-cristiana, Dios creó la Tierra de la nada.

La profesora Van Wolde, que trabajó con el académico y novelista italiano Umberto Eco, dijo que en su nuevo análisis demostraba que en el principio de la Biblia no representaba el principio del tiempo, sino el comienzo de una narración.

Ella comentó: “Con ello no quiero decir que Dios no creó a los seres humanos y a los animales, lo que no creo fue la Tierra.” Ella escribe en su tesis que la nueva traducción se ajusta perfectamente a los textos antiguos. Según se desprende de la correcta traducción, lo que existía era agua en la que vivían monstruos, y que la Tierra era completamente oscura. “Existían monstruos marinos. Dios creó algunas cosas, pero no el Cielo y la Tierra. La idea usual de crear fuera de la nada, Creatio ex nihilo, es un gran malentendido”.

Dios vino después y de hecho la tierra era habitable, separó el agua de la tierra y trajo la luz en la oscuridad. Dijo que era consciente de que sus conclusiones va a ser la chispa que encienda “un debate serio”, ya que sus hallazgos no sólo son nuevos, sino que también toca los corazones de muchas personas religiosas. La profesora Van Wolde agregó: “La visión tradicional de Dios, como Creador como es conocida hasta ahora es insostenible”.

Fuente original: Diario Telegraph

Ahora yo, comento:

Esto mismo es lo que ocurre cuando se tiene como fuente de veracidad científica el texto bíblico. Es decir, que nuestra respetada traductora diga [el periódico en cuestión diga que esta traductora señala a] que Dios no creó la Tierra pero sí las especies que existen en ella, por lo que dice el Génesis 1 [y la gente lo tome como una amenaza a la fe], demuestra la poca conciencia cultural que hay en el mundo cristiano. ¿Esque ella no se da cuenta de que el relato de la creación, independientemente de que fuese “separar” o “crear” el término adecuado, es producto de una ciencia antigua? Si bien es el comienzo de un relato, la Biblia no habría indicado si Dios creó o no a la Tierra.

¿Qué harán todos los cristianos y judíos, si ahora todas las sociedades bíblicas afirman lo mismo que nuestra respetada traductora?

Categorías:Noticias
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